Por Ricardo Reyes.
México no está al borde del colapso, pero 2025 huele a pólvora. Crecimiento anémico, Trump en la Casa Blanca, reformas polémicas y deuda al alza forman un cóctel peligroso. ¿Estalla la bomba? Aquí el diagnóstico claro y sin rodeos.

Economía: Estancamiento, no derrumbe.
- PIB 2025: +1.0% (FMI) – el más bajo en años.
- Trump amenaza: aranceles del 25% restarían 1 punto de PIB.
- Déficit: baja de 5.9% a 3.9%, pero deuda sube a 58.9% del PIB.
- Consumo débil, inflación en 3.7%, tasas altas.
Riesgo: Moderado-alto → Lento enfriamiento, no explosión.
Finanzas: Sólidas… por ahora.
- Bancos con capital y liquidez por encima del mínimo (Banxico).
- Reservas: US$250 mil millones.
- Pero: peso vulnerable, ciberriesgos y clima en el radar.
Riesgo: Bajo → Escudo fuerte, pero no invencible.
Política: El verdadero detonador.
- Morena domina todo → sin contrapesos.
- Reforma judicial: jueces elegidos por voto popular = inseguridad jurídica.
- Trump 2.0: aranceles, deportaciones, fin del T-MEC tal como lo conocemos.
- Violencia: cárteles fragmentados = más balas en carreteras.
Riesgo: Alto → Inestabilidad crónica si no hay freno.
El veredicto final.
No hay crisis inminente, pero sí un 2025 de alta tensión.
Si Sheinbaum negocia con EE.UU. y modera reformas, pasamos el bache.
Si no… el dominó cae: economía → finanzas → política.
México resiste, pero no puede dormir.
El reloj corre.
